Los frutos secos como las nueces, avellanas y castañas, productos típicos de nuestros montes, se recogen en el otoño para llenar las despensas más vacías y realizar dulces típicos de ésta época, es un enorme placer degustar los mismos y reconocer la infinidad de propiedades que tienen para las personas, por eso animo a su consumo durante todo el año, no sólo en la época otoñal.
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